Lakefront

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domingo, agosto 13, 2006

Oh when the saints...

Dentro de 7 horas sale mi avión del que antes era el Aeropuerto Internacional de Nueva Orleáns (desde Katrina sólo hay vuelos nacionales) a Miami. Y entre medias, tengo que dormir algo, así que no me voy a enrollar.

Llevo tres días haciendo fotos y tomando notas para un especial "Un año después de Katrina". Me junté con un pedazo de cámara y una gran productora del network (del canal nacional de Univisión) para aprovecharme de sus contactos y sus localizaciones por diferentes barrios de la ciudad. Ellos se quedan más días, pero yo, por desgracia, me vuelvo a casa.

Y me vuelvo con una idea diferente de lo que ocurrió realmente en Nueva Orleáns las semanas después de Katrina, pero también con una idea diferente de lo que es este país. Siempre he sido crítico con la dejadez por lo público, con que no haya aceras en las ciudades o se las coman las malas hierbas, y con que en la calleja detrás de mi casa -en pleno barrio Art Decó de Miami Beach, destino turístico mundial- haya más mierda que en el peor barrio de la cuenca minera asturiana.

Pero lo de Nueva Orleáns no tiene nombre. Hoy íbamos conduciendo por un barrio cualquiera -clase media- y nos encontramos con media docena de casas de madera incrustadas contra un grupo de casas de ladrillo. En medio de montones de escombros y basura. Rápidamente nos dimos cuenta de que aquellas casas no sólo no se habían movido, sino que no estaban en su barrio. Al lado había una zona de prado y después un canal. Después de hacer las fotos pertinentes, una calle más allá nos encontramos con los únicos que habían vuelto a vivir de todo el barrio... en un trailer frente a su antigua casa. Les preguntamos por las casas que acabamos de ver. "Giren a la derecha, pasen el puente y dos manzanas más allá verán los cimientos de esas casas".

Efectivamente, las casas de madera, esas tan monas con porchecito que aparecen en todas las películas, habían sido arrancadas de sus cimientos (por llamarlos de alguna forma), habían flotado por encima del canal y se habían emprotado contra sus vecinos.

Pero es que eso pasó hace un año, y sigue tal cual. Y así, decenas de miles de viviendas. En tres días sin parar de pasar por barrios de la ciudad habré visto no más de 20 cuadrillas trabajando. Al ritmo que van, no acaban nunca. Nueva Orleáns no se está reconstruyendo. Eso es mentira. O no es verdad, como decía mi abuela. Ojo, Nueva Orleáns, la cuna del jazz, Mark Twain, Faulkner, el Mississippi y todos esos rollos, una de las ciudades más importantes de todo el sur del país. Que no estoy hablando del Chad, ni de Belize o Guatemala. Un año ya. Coño, por lo menos que limpien y lo dejen pa prao...

6 Comentarios:

At lunes, 14 agosto, 2006, Blogger David Álvarez apunta...

Y eso ha sucedido con todo el mundo mirando hacia aquel lugar. Impresionante.

 
At lunes, 21 agosto, 2006, Blogger Ander Izagirre apunta...

Rafa, qué temazos.

Creo que te dije que compré el libro de Alfonso Armada, "El rumor de la frontera", en el que recoge las crónicas que escribió durante un viaje por la muga entre Estados Unidos y México. Se me ha atascado un poco, porque el libro africano de Armada me encantó y éste me parece más flojillo.

Disfruta de las vacaciones.

 
At lunes, 21 agosto, 2006, Blogger Rafa apunta...

Pus no, Ander, no me lo habías dicho. Yo estoy leyendo Writing on the Edge, una recopilación de historias cortas y extractos de textos de un montón de autores hecha por Tom Miller, uno de los abanderados de una corriente que vienen a llamar "borderland literature" o algo así. Ya en 1981 este tío escribió "On the Border", que se considera de lo mejorcito escrito sobre la frontera hasta ahora. Esa zona es otro mundo, ni México, ni Estados Unidos. Hay historias increíbles.
[El único pero a éste que estoy leyendo es que está todo en inglés. Yo creo que cada historia podía estar en su idioma original, pero las escritas en español están traducidas... o al menos poner ésas en los dos idiomas.]

 
At miércoles, 23 agosto, 2006, Anonymous Erri-Berri apunta...

Lo que no sepan las abuelas...

 
At domingo, 27 agosto, 2006, Anonymous Lauren apunta...

Rafa, enjoyed reading your thoughts on New Orleans (or, at least, what I could translate/understand)... had some trouble with the last paragraph. Unfortunately, there is no way to make a trip down there this fall. Perhaps next spring/summer. Your description makes me think there will still be plenty of work to do then. Cuidate amigo!

 
At domingo, 27 agosto, 2006, Blogger Rafa apunta...

Don't worry. They will still need volunteers, for sure.

 

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